¿POR QUE EXISTEN LAS DROGODEPENDENCIAS?

Por: MYRIAM VALLS
Psicóloga Clínica
Directora del Centro ASHA, Alicante
Email: informacion@centroasha.com


otros artículos de PSICOLOGIA


Cada día existen más adolescentes que a partir de los 14 años prueban distintas sustancias que les perjudican, y que les producen alteraciones psicológicas y de conducta en todos los ámbitos de su vida, especialmente en el familiar y escolar.

Hace 11 o 12 años la mayoría de los profesionales que trabajábamos en drogodependencias, recibíamos en nuestras consultas chicos y chicas que fundamentalmente estaban enganchados a la heroína. Esto no quiere decir que fuera la única sustancia que consumieran, ya que la mayoría de ellos eran politoxicómanos, es decir consumidores de varias sustancias como alcohol, coca, hachís, etc.

Drogodependencias Pero desde hace pocos años, esto ha cambiado, y cada vez son mas los adolescentes que porque sus padres les han descubierto con hachís, pastillas, o coca asisten a consulta como prevención a que su problemática derive en verdaderas dependencias.

Seria bueno que entendiéramos mejor que es una drogodependencia, para así poder estar más atentos en prevenir posibles problemas que puedan tener nuestros hijos.

Una drogodependencia es el uso habitual de alguna droga, donde esta se convierte a la larga, en el centro de la vida, y no permite a la persona centrarse en hacer una vida normal.

Las drogas dan respuestas a deseos del ser humano, como buscar sensaciones de placer, disminuir la ansiedad, soportar mejor el estrés, o eliminar el dolor, etc.

Entre las circunstancias que influyen en el primer consumo de un adolescente están:

1. Los problemas familiares y emocionales del propio adolescente. Debemos tener en cuenta que ya solo por el hecho de estar pasando por la adolescencia, se encuentran con dificultades personales y emocionales nuevas para ellos. Se encuentran en una etapa donde buscan su propia identidad. Los jóvenes son especialmente propensos al uso de drogas, para evadirse de sus propias frustraciones, porque todavía no han aprendido a controlar sus sentimientos y a afrontar determinadas situaciones.

Drogodependencias 2. La curiosidad. El adolescente es curioso por naturaleza y siente fascinación por todo lo nuevo e incluso por lo prohibido, lo cual puede llevarle a probar las drogas.

3. La presión del grupo. Aquí es donde por ser aceptados por sus amigos o compañeros se sienten con pocas opciones de decir que ellos no quieren probar una determinada sustancia, lo cual también les lleva al uso habitual de las mismas.

Sinceramente creo que nos movemos en este momento en una situación difícil para ellos, dadas las formas establecidas entre muchos jóvenes de divertirse en la actualidad. En las conversaciones que tengo con chicos y chicas de 13 o 14 años en adelante, es curioso como ellos se dan cuenta que beber hasta emborracharse, que es el objetivo de los botellones, o pasarse la tarde fumando porros, o tomando pastillas en alguna disco, les resulta aburrido y a la larga monótono. El problema es que sus amigos, es lo que hacen.... .

Hay muchos adolescentes hoy en día que cuando han sido capaces durante el tratamiento de ir tomando la determinación de decir a sus amigos que ellos ya no beben mas o ya no fuman porros se han llevado la grata sorpresa de encontrar a alguien mas en el grupo que se les une y que poco a poco consiguen ser dos grupos dentro del grupo, los que beben mucho y consumen y los que no, y de vez en cuando hacen planes distintos.. Creo que esto demuestra como influye en ellos la presión de sentirse aceptados y como muchos chicos y chicas están siendo arrastrados por la situación que viven en su adolescencia, por falta aun de personalidad propia, para en muchas ocasiones tomar y llevar a cabo sus propias decisiones, que serian las de no consumir.

Pretendo, animar a los padres a que comprendan las dificultades por las que pasan sus hijos durante la adolescencia, y lo necesario que es mantener con ellos una actitud de comunicación y comprensión de sus circunstancias, de los ambientes que viven. La mejor forma de poder ayudarles parte de escucharles, para a partir de ahí poderles dar el mejor consejo.

Es la propia persona quien se deja llevar o dice no a las drogas, según la situación en la que se encuentre, o los recursos que tenga, así como la autoestima que posea y lo querido y aceptado que se encuentre tanto en el ámbito familiar, como social en el que se mueva.