Una vez el cuerpo se marchite,
y caiga inerte en la madre tierra,
unirá su materia a ella.
Y surgirá de él
el hálito que le dio la vida,
como pájaro que busca aires nuevos
invadidos de luz pura.
Y los ojos cerrados y oscuros
abrirán los párpados del alma;
los miembros que actuaron en la tierra
ahora serán alas batientes, volando;
el corazón que amó a los seres humanos
se tornará fuente de calor perenne.
ˇCómo hay que aprender en el mundo
a descubrir en él lo eterno
para reconocerlo en el más allá,
para encontrar el camino hacia la luz divina,
el destino nuevo!
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