Quietud dorada de reflejo solar
en mar de estío,
en sutil nube de ráfaga en reposo,
en cristal dormido,
en aire contenido...
Y comienza un tenue respirar,
aliento nuevo...
rosados claros,
violáceos frescos...
celeste translúcido
que intensificándose,
clama a sumergirse en él
con brazos abiertos.
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