En tu mirar reposa confianza
cuando silencioso, me contemplas,
y sin decirme nada
me dices todo.
Cobijada se siente el alma mía,
bajo el calor
que emana de tus ojos,
como pequeña flor en mano humana.
¿Qué puedo, sino entregarme todo?
Tu irradiar colmará
mi envoltura, purificándola,
y tu paz en mi yo
saldrá translúcida y clara.
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