¿QUE ES LA INTEGRACION DEL SER?






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Al empezar a escribir sobre La Integración del Ser me suelo encontrar siempre con el mismo problema. Decir qué es y en qué consiste es fácil. Lo que ya no resulta tan fácil es que se comprenda la implicación de lo que se afirma.

Por ejemplo, La Integración del Ser es un método fácil, profundo y directo para resolver lo que arrastramos del pasado. Bueno, mucha gente busca algo así (o al menos cree buscarlo) pero comprendo que, en parte se mira como "mira otro que afirma tener la panacea, o la solución a todos los problemas". Que duda cabe que la realidad es bastante más compleja y, sin embargo, no es menos cierto que La Integración del Ser es una herramienta impresionante (por la velocidad, la eficacia y la profundidad) para resolver, insisto, resolver y no meramente "ver" lo que arrastramos del pasado.

Otra afirmación, igualmente cierta, sobre este método es que otorga claridad. En realidad, si lo pensamos con cierto detenimiento veremos que, si La Integración del Ser es capaza de resolver lo que arrastramos y repetimos del pasado, es decir, todo aquello que nos atrapa (de un modo inconsciente claro) y que al atraparnos no podemos percibir claramente la realidad que, en aquello que nos atrapa nos involucra, por ejemplo sentir celos, el dolor de la muerte de un ser querido, los abusos vividos durante la infancia, o simplemente la incapacidad de decir que no a cosas que no queremos, digo que, si lo miramos con detenimiento, veremos que si se resuelve lo que me "atrapa", tampoco experimentaré el velo que no me deja percibir con más claridad la realidad. Y en efecto esto es lo que sucede. Y no es tanto que dé claridad, que la da, sino que tal claridad es la consecuencia de no percibir el mundo (en realidad una parte o un aspecto de él) de un modo distorsionado.

Otra afirmación cierta es que cada vez que practicas La Integración del Ser, normalmente buscando resolver algún tema, la persona experimenta un estado de profunda meditación; un estado de vacuidad y de plenitud (sí, simultáneamente y sin conflicto), de sentirse un@ con todo, de experimentarse sin límites. Ese estado de unidad (estado no forzado y que suele conseguirse en un par de minutos, te lo creas o no) es el estado que cualquier meditador anhela. Es un estado de profundo bienestar, de una tranquila y una paz que lo llena todo de un modo armónico. Y es que el proceso de resolución al trabajar con La Integración del Ser pasa, inevitablemente por alcanzar, siempre dicho estado.

Y todavía otra afirmación, no menos interesante y con implicaciones igual de importantes es que los practicantes de La Integración del Ser van experimentando un progresivo aumento del silencio interior. Menos lío interno, progresivamente, un menor número de voces internas (el famoso diálogo interno que no cesa) y una, cada vez mayor, capacidad de silencio interior. No es que se consiga acabar totalmente con el diálogo interno, pues forma parte de su diseño, está ahí para hacer justamente eso, y además la vida trae, sin cesar, nuevas cosas y experiencias, nuevas personas y situaciones que nos llevan más allá e inevitablemente alimentan el diálogo interior, pero con más calma. Es un poco como si todas esas voces interiores estuvieran pidiendo nuestra atención y conforme las vamos atendiendo (resolviendo con La Integración del Ser) la calma interior es mucho mayor, aún cuando lleguen nuevos asuntos y situaciones.

Como supongo que a bastantes personas todo esto les puede parecer poco creíble o cantos de sirenas, agradezco la oportunidad que me brinda la revista Mazulagia, para poder desarrollar en números sucesivos, y apoyándome en casos concretos, un poco más profundamente lo que es esto de La Integración del Ser.

Muchas gracias.